Aun cuando iniciara sus primeros trabajos en el cine a mediados de los 50s, podríamos decir sin temor a equivocarnos que nos ha dejado hoy una de las mejores actrices del cine italiano del siglo XX. El legado de esta hermosísima y talentosa actriz es inestimable, al igual que el de Sophia Loren y Gina Lollobrigida, las dos supervivientes de su generación, que entregaron su talento a la mejor producción del cine italiano de la década de los sesenta y los setenta.

Maria Luisa Ceciarelli, nombre de pila de Monica Vitti, nacida en Roma el 3 de noviembre de 1931, acaba de fallecer en su amada ciudad natal a los 90 años casi recién cumplidos. Su muerte nos llena de tristeza y nostalgia, al igual que la de la directora Lina Wertmuller el 3 de Diciembre pasado, porque con su falta se va cerrando una época irremplazable de la historia del cine, del más puro y autentico cine en mayúsculas.

Su estrellato arranco de la mano de uno de los más aclamados y premiados cineastas de su país -y compañero sentimental por muchos años-, Michelangelo Antonioni y su film La Aventura (1960), Gran Premio del Jurado en el Festival de Cannes y nominada a la Palma de Oro. La Vitti fue la protagonista absoluta de cinco de las mejores películas de Antonioni, incluyendo La Noche (1961) con Marcello Mastroianni y Jeanne Moreau, El Eclipse (1962), con Alain Delon y Francisco Rabal, El Desierto Rojo (1964) con Richard Harris, hasta llegar a la adaptación de la obra de Jean Cocteau El Águila de dos Cabezas, en el film El Misterio de Oberwald (1980), su último trabajo juntos. A partir de Fellini y Antonioni, según el criterio que compartimos del crítico Pierre Leprohon, “el cine dramático se vuelve social o psicológico, casi metafísico…se dirige a la inteligencia mucho más que a la sensibilidad”.

Monica Vitti

Además de sus muy conocidas películas con Antonioni, indispensables referentes del mejor cine italiano de la época, quisiéramos recordar otros títulos de enorme interés, que quizás por razones de edad muchos jóvenes no conocen, aunque quienes vivieron esa época (como nuestros críticos fallecidos Arturo y Armando, así como nuestros amigos Pericles Mejía y Jimmy Hungría) los recordaran con nostalgia y emoción porque disfrutaron en las pantallas de cine de Santo Domingo la mayor parte de ellos.

Formo pareja con el gran Alberto Sordi en varias películas dirigidas por él, como las estupendas comedias Polvo de Estrellas (1973), Amor Mío, Ayúdame (1969) y los segmentos titulados El León y El Refrigerador, de la película por episodios Las Parejas (1970). Su primera colaboración con Sordi fue en una curiosa comedia de Tinto Brass (si, el director de la escandalosa Calígula) cuando hacia otro tipo de cine de arte y ensayo, titulada El Platillo Volador (1964), junto a las hermosas Silvana Mangano y Eleonora Rossi Drago, estrenada inmediatamente después de los cuatro primeros trabajos con Antonioni.

Durante los sesenta fueron muy populares las películas por episodios o sketches dirigidas por tres o cuatro cineastas, en uno de las cuales Mónica Vitti fue la bruja Sabina en Las Brujas (1966) o Las Reinas, como se llamó por estos lados, o Las Cuatro Brujas, como se estrenó en España. Las otras brujas fueron Raquel Welch (Elena), Claudia Cardinale (Armenia) y Capucine (Marta). Las contrapartes masculinas fueron Sordi, Jean Sorel y Enrico Maria Salerno, mientras que los directores fueron Mario Monicelli, Mauro Bolognini y Antonio Pietrangeli.

Bolognini, Risi y Comencini fueron los responsables de Las Muñecas (1965), donde representaba con su personaje el amor a la italiana en los 60s, junto a Virna Lisi y Elke Sommer. Fueron películas ligeras, sin más pretensiones que pasar una hora y media divertidas y disfrutar de la belleza de estas actrices en su mejor momento. El tema de los celos en el matrimonio dio pie a Alta Infidelidad (1964), junto a Nino Manfredi, Charles Aznavour y Ugo Tognazzi, otra película por sketches dirigida por Petri, Rossi y Monicelli

Con Buñuel trabajo en El Fantasma de la Libertad (1972) y para Joseph Losey fue heroína a la James Bond de la adaptación del comic Modesty Blaise (1966), junto a Dirk Bogarde y Terence Stamp. Con Tony Curtis y Nino Castelnuovo protagonizo El Cinturón de Castidad, una comedia muy popular aquí  sobre las peripecias del amor en tiempos de las Cruzadas, y con Luciano Salce rodo en 1967 Me Case por Diversión, que extrañamente recibiera una clasificación X de parte de la censura norteamericana del momento, por un par de escenas de desnudos bastante modestos desde nuestra perspectiva 50 años después

No podemos dejar de mencionar dos películas en las que demostrara nuevamente su talento como actriz dramática: La Chica de la Pistola, por la que recibiera el Globo de Oro, Mejor Actriz en San Sebastián y el David di Donatello en 1968, que narraba la historia de una siciliana deshonrada que busca venganza a toda costa, y que también fuera finalista en las nominaciones al Oscar como mejor película extranjera al año siguiente. Y por supuesto, la multipremiada Celos al Estilo Italiano (1970) con Marcello Mastroianni y Giancarlo Giannini.

Pato a la Naranja, Amores Míos, Camas Salvajes, Teresa la Ladrona, La Pacifista, El Cilindro… Películas y más películas en las que quedara para siempre el recuerdo de nuestra querida Monica Vitti.

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