Connect with us

Artículos

Masterclass de edición con David Salter en CHAVÓN

Published

on

David Salter en CHAVÓN

Este pasado viernes 7 de febrero de 2025, tuve la oportunidad de asistir a un evento verdaderamente especial en CHAVÓN La Escuela de Diseño. En un mundo donde el cine sigue evolucionando, donde la tecnología y la creatividad se encuentran en un constante juego de innovación, presenciar una masterclass con David Ian Salter no era una simple invitación, sino una puerta a un universo de conocimiento cinematográfico.

El evento, titulado “The Art of Editing Animation: Insights from David Salter, ACE”, reunió a estudiantes, profesores y apasionados del cine en una experiencia inmersiva con uno de los editores más influyentes de la industria de la animación. David Ian Salter, con una carrera que abarca más de dos décadas en Pixar, DreamWorks y Nickelodeon, ha trabajado en películas icónicas como Toy Story 2, Buscando a Nemo, La Era de Hielo 4, Bob Esponja: Un Héroe Fuera del Agua y La Familia Addams. Su conocimiento no solo se basa en la práctica, sino en un entendimiento profundo de cómo la edición da vida a las historias y moldea la narrativa cinematográfica.

Un cine sin butacas, pero con esencia

El conversatorio tuvo lugar en una sala de cine ubicada en el tercer piso del recinto. Un espacio que, a diferencia de las salas tradicionales, no cuenta con butacas. En su lugar, escalones acolchados crean un ambiente más íntimo, donde compartir con compañeros y sumergirse en la conversación se siente tan natural como inspirador. Es un cine sin pretensiones, pero con la esencia pura del aprendizaje y la comunidad.

La edición en animación: Un proceso completamente diferente

Como amante del cine y editor, siempre entendí y amé la importancia del montaje. La edición es mucho más que un proceso técnico; es el alma que da forma a una película. Un solo corte puede cambiar el ritmo de una escena, una transición puede fortalecer la emoción de un momento, y una elección errónea puede deshacer la magia de una historia bien contada.

En la edición de acción real, el editor trabaja con material ya grabado, organizando escenas para contar la historia de la manera más efectiva posible. A veces, un accidente en el set puede aportar algo valioso a la historia, o simplemente complicar la jugada. Pero en la animación, la edición es un mundo completamente diferente.

Desde el storyboard, el editor es parte del proceso creativo, moldeando la película incluso antes de que la animación comience. Cada movimiento, cada expresión, cada encuadre, cada sonido, cada color o situación es calculado al milímetro. En este medio, el control es absoluto, y todo lo que se ve en pantalla ha sido deliberadamente creado para contar la historia de la mejor manera posible.

La educación como base del crecimiento cinematográfico

Aquí es donde entra el papel fundamental de las instituciones educativas. CHAVÓN La Escuela de Diseño ha sido un pilar en la formación de artistas y cineastas en la República Dominicana y el Caribe. Afiliada a Parsons School of Design desde 1983, ha creado un programa de cine sólido, con un enfoque interdisciplinario que abarca desde la teoría hasta la producción en diversos formatos.

El Programa de Cine de CHAVÓN, con una duración de tres años, permite a los estudiantes explorar animación, ficción, documental, cine experimental y otras formas de expresión audiovisual. Este enfoque brinda las herramientas necesarias para que los cineastas emergentes puedan entender y manejar las múltiples dimensiones del cine, preparándose para una industria con un crecimiento sostenido en la República Dominicana.

Gracias a la Ley de Cine de la República Dominicana (Ley 108-10), la industria ha crecido de manera significativa, atrayendo producciones extranjeras, inversión y talento internacional. Pero para que este crecimiento sea sostenible, es imprescindible que los nuevos talentos reciban una formación integral, combinando teoría y práctica para dominar las distintas áreas del cine.

Un agradecimiento especial a quienes hacen esto posible

Este tipo de eventos, que acercan a los estudiantes a figuras clave del cine internacional, no serían posibles sin el esfuerzo de instituciones y líderes comprometidos con la educación cinematográfica. Tanya Valette, directora de la Escuela de Cine de CHAVÓN, ha sido una de esas personas que ha apostado por la formación de alto nivel en el país. Con una trayectoria destacada como productora de cine y televisión, su trabajo y visión han sido clave en la creación de espacios educativos que elevan la calidad del cine en el Caribe.

El cine, una pasión heredada y un aprendizaje constante

Soy Marc Mejía, cinéfilo, cineasta y, por qué no, crítico de cine. Gracias a la sangre de mi padre, desde niño aprendí a amar este mundo, a ver el cine no solo como entretenimiento, sino como un arte que requiere técnica, esfuerzo y pasión. Su amor por el cine se convirtió en el mío, y hoy sigo creyendo firmemente que cada día se aprende algo nuevo.

Cada día es un paso más en el camino de amar una industria donde crear un producto no es tarea fácil, pero sí es una tarea reconfortante. Aprendan, exploren, cuestionen, y sobre todo, no dejen pasar estas oportunidades.

El mundo está lleno de conocimiento, y nuestro ser siempre tendrá sed de él.

Marc Mejía / Cinedominicano.com

Continue Reading
Click to comment

Deja un comentario

Artículos

Melodrama, filme del VI Festival Fine Arts Hecho en RD, no dejará indiferente a nadie

Foto del avatar

Published

on

Melodrama

La cartelera implica una oferta de cine nacional extraordinario, pero Melodrama, junto a otras propuestas, sobresale por una serie de factores. Las salas en las que tendrán lugar las proyecciones son las 3, 4 y 5 de Downtown Center.

SANTO DOMINGO. – A días de la apertura del evento cinematográfico que proyecta lo mejor de la nueva cosecha fílmica dominicana, casi toda ella a cargo de directores y directoras jóvenes, recorriendo los géneros de ficción y documental, y sus variantes en drama, comedia, thriller y otros modos de exposición, es propicio analizar qué tiene el peso suficiente como para captar la atención del público asistente.

El VI Festival de Cine Fine Arts Hecho en RD 2026, que inicia este jueves 28 y tendrá sus proyecciones en las salas 3, 4 y 5 de Downtown Center, ofrece, como es tradición, una selecta muestra de cine de autor, lo cual representará un considerable desafío para los jurados encargados de premiar lo mejor del certamen.

Quienes aman la calidad del cine dominicano cuentan con una amplia oferta. Entre los 16 filmes que hemos marcado como imperdibles del evento figuran: ¿Qué más puedes hacerme? (Félix Germán); La corta vida de las flores(Pablo Lozano); Bajo el mismo sol (Ulises Porra); La batalla de los ángeles (Félix Germán); Mi Les Paul(Francisco Valdez); Lo que puede ser mañana: La invasión (Óscar Evelio Gutiérrez) y La ventana (película ómnibus dirigida por siete jóvenes realizadores).

Entre los documentales destacan: Milvio, fotógrafo de la revolución (Milbert Pérez); Aquella primavera (Mayra Poueriet); Más allá del humo (Mariel Aponte); Bōru (Rony A. Sosa), sobre los vínculos históricos entre Japón y República Dominicana; y Life is Dream (Alex Rodríguez).

El caso de Melodrama

Pero hay películas trascendentes, películas fundamentales y… Melodrama (Andrés Farías), dicho desde la perspectiva de quien sabe lo que está diciendo. Es tiempo de reparar en una de esas producciones dominicanas llamadas a destacarse: Melodrama. Es cuando el arte logra hacer real lo que la realidad impide.

No hemos visto Melodrama y, por tanto, cuanto sustentamos sobre su calidad es una inferencia derivada de experiencias recogidas de la filmografía del director, de lo que apunta en términos de producción, del tráiler, del concepto al seleccionar los talentos actorales y de otros factores que, si bien no garantizan totalmente la calidad, sí apuntan en una dirección muy prometedora.

El drama romántico-social plantea la relación entre una viuda de clase media alta y un obrero haitiano de la construcción, con todo lo que ello implica en términos de discriminación racial, rechazo familiar y choque social.

Andrés Farías, quien ya había evidenciado su mirada penetrante en el drama social con tintes mágicos en Candela, apunta ahora a entregar una versión caribeña y renovada sobre las relaciones interraciales marcadas por diferencias socioeconómicas. Esto ocurre luego de realizar Tiznao (cortometraje de 2023), ganador del Festival Fine Arts en su categoría, y Candela, basada en la novela de Ray Andújar, cuya calidad reafirmó el valor del cine nacional apoyado en la literatura criolla.

El debate y la reflexión

Melodrama es una de esas películas que no dejarán indiferente a nadie. Su tema es polémico, más aún si se toma en cuenta la histórica relación de confrontaciones y conflictos generados por sectores dominantes de ambos países vecinos para fomentar distancia y aversión entre sus pueblos.

Esa diferencia social y racial, pasada por el prisma imaginativo del cine, junto al empeño interpretativo que deja ver el avance y el debut de una artista de la escena que hasta ahora solo se había destacado en la danza, alimenta la esperanza de estar ante una producción de profundo mensaje humano y social.

Todo parece indicar que será el plato fuerte de la cartelera del VI Festival Fine Arts Hecho en RD, sin desmerecer otros proyectos que evidencian el nuevo poder creativo de los jóvenes directores dominicanos.

Datos prácticos

El costo de la boleta por persona es de 450 pesos. Las proyecciones de los 16 largometrajes y 22 cortometrajes se realizarán en las salas 3, 4 y 5 de Downtown Center. Aunque algunas personas consideran que estas salas son pequeñas, en realidad —con excepción de la sala 5— cuentan con más asientos que el promedio de las salas del complejo Fine Arts Novo Centro, actualmente conocido como VIP Novo Centro.

Continue Reading

Artículos

Películas dominicanas sobre madres: maternidad, trauma y fuerza femenina en pantalla

Foto del avatar

Published

on

Películas dominicanas

Por Marc Mejía

Hablar de madres en el cine dominicano termina siendo también una forma de hablar del país.

De barrios donde muchas mujeres crían solas a sus hijos. De familias separadas por la migración. De abuelas que terminan criando nietos. De niñas demasiado jóvenes enfrentando embarazos para los que nadie las preparó. De mujeres que trabajan tanto cuidando a otros que apenas tienen tiempo para cuidar de sí mismas y claro, sobre madres emprendedoras y luchadoras.

Y quizá por eso tantas películas dominicanas han encontrado en la maternidad uno de sus temas más honestos.

Durante mucho tiempo, gran parte del cine internacional —desde Hollywood hasta Europa y América Latina— presentó a las madres como figuras casi intocables: pacientes, sacrificadas y emocionalmente inquebrantables.

Películas como Todo sobre mi madre (1999), de Pedro Almodóvar, ayudaron a cambiar esa mirada. La cinta mostró la maternidad desde el dolor, el perdón y la solidaridad entre mujeres. Luego llegaron historias como Erin Brockovich (2000), donde una madre soltera enfrentaba a una enorme corporación mientras intentaba sostener a sus hijos, o Mother (Ma-deo) (2009), del coreano Bong Joon-ho, que llevó el instinto maternal hacia lugares mucho más oscuros y obsesivos. Claro, todo esto evitando abordar el cine clásico y títulos como Stella Dallas del 1937 donde vemos a una madre de clase trabajadora, imperfecta y extravagante, que decide renunciar por completo a su hija y desaparecer de su vida para asegurar que la joven tenga el futuro digno y de alta sociedad que ella nunca le pudo dar.

El cine dominicano, aunque todavía joven como industria, también comenzó a alejarse de la madre perfecta.

Ahora vemos mujeres cansadas, contradictorias, impulsivas, heridas o emocionalmente agotadas. Madres que aman profundamente a sus hijos, pero que también cargan culpa, rabia, miedo o frustración.

Y eso probablemente hace que muchas de estas historias conecten tanto aquí.

Porque varias de estas películas no se sienten lejanas. Se parecen demasiado a cosas que todavía pasan todos los días.

A continuación, recordaré varias películas que han abordado la maternidad desde distintos ángulos: la pobreza, el abandono, la violencia, la culpa, la adolescencia, la migración y hasta la necesidad de encontrar afecto en medio del caos.

  1. Madres enfrentadas a la pobreza y la supervivencia
La lucha de Ana (2012)

La lucha de Ana (2012)

La lucha de Ana (2012) Director: Bladimir Abud

Pocas películas dominicanas retratan el dolor de una madre con tanta intensidad como La lucha de Ana. La historia sigue a Ana, una humilde vendedora de flores de Santo Domingo que cría sola a su hijo adolescente. Su vida cambia para siempre cuando el joven muere accidentalmente a manos del hijo de un poderoso político.

Lo interesante de la película es que Ana nunca parece una heroína tradicional. Se siente como una mujer común empujada al límite.

No tiene dinero, influencia ni poder político. Solo tiene dolor. Y la necesidad desesperada de no dejar que la muerte de su hijo termine olvidada.

La película golpea porque muestra una realidad dolorosamente cercana: madres dominicanas obligadas a enfrentarse a estructuras corruptas mientras sobreviven económicamente día tras día.

Más que una historia sobre justicia, la película termina siendo el retrato de una madre que simplemente se niega a rendirse.

Nana (2015)

Nana (2015)

Nana (2015) Directora: Tatiana Fernández Geara

Uno de los documentales más sensibles y dolorosos del cine dominicano reciente.

Nana sigue las vidas de varias mujeres que abandonan el campo y a sus propios hijos para trabajar en Santo Domingo cuidando niños de familias adineradas. La contradicción emocional es devastadora: madres pobres que deben entregar cariño, tiempo y protección a hijos ajenos mientras los suyos crecen a la distancia.

Tatiana Fernández Geara evita exagerar el drama. Y precisamente por eso la película duele más.

Porque muchas de esas historias todavía forman parte de la realidad dominicana.

No hay grandes discursos ni dramatizaciones exageradas. Solo cansancio, nostalgia y una tristeza cotidiana que atraviesa toda la película.

Lo más duro es que la película no necesita exagerar nada. Muchas de esas historias siguen pasando todos los días.

Sugar Island (2025)

Sugar Island (2025)

Sugar Island (2025) Directora: Johanné Gómez Terrero

Ambientada en un batey azucarero, Sugar Island cuenta la historia de Makenya, una adolescente afrodescendiente que enfrenta un embarazo no deseado mientras lidia con la precariedad, la explotación laboral y las herencias espirituales de su comunidad.

La película mezcla realismo social con elementos místicos y culturales afrocaribeños, creando una experiencia profundamente sensorial.

Aquí la maternidad no aparece como un sueño romántico, sino como una consecuencia de la desigualdad estructural.

La protagonista todavía es una niña intentando sobrevivir en un entorno donde el futuro parece escrito por la pobreza y el abandono histórico.

Ramona (2023)

Ramona (2023)

Ramona (2023) Directora: Victoria Linares Villegas

Hay escenas en Ramona que resultan imposibles de olvidar.

La película sigue a una actriz que investiga la vida de adolescentes embarazadas para interpretar a una joven madre de quince años. A través de testimonios reales, el filme retrata niñas que todavía juegan, ríen y sueñan como adolescentes, mientras cargan con responsabilidades adultas demasiado pronto.

Victoria Linares Villegas retrata algo incómodo pero real: adolescentes que todavía están tratando de entenderse a sí mismas mientras ya tienen que criar a otro ser humano.

Y ahí está probablemente lo más incómodo de Ramona: muchas de las historias que aparecen en la película todavía forman parte de la realidad dominicana.

  1. Madres ausentes, heridas y relaciones rotas
Rafaela (2021)

Rafaela (2021)

Rafaela (2021) Director: Tito Rodríguez

Cruda, violenta y emocionalmente desgarradora.

Rafaela narra la vida de una joven líder de pandilla en un barrio marginado de Santo Domingo. Detrás de la violencia callejera y la agresividad de la protagonista existe una herida mucho más profunda: la ausencia de una madre protectora.

Rafaela da la impresión de haber crecido sola. Y esa sensación explica muchas de las decisiones violentas que toma durante la película.

Rafaela no solo busca sobrevivir; también busca amor, reconocimiento y pertenencia en un mundo donde nadie parece haberla protegido jamás.

Uno termina entendiendo que muchas de las decisiones de Rafaela vienen de haber crecido sintiéndose sola.

La hija natural (2011)

La hija natural (2011)

La hija natural (2011) Directora: Leticia Tonos

La directora Leticia Tonos construye una historia íntima y silenciosa sobre el duelo.

Tras la muerte de su madre en un accidente, María queda completamente sola y decide emprender un viaje para encontrar al padre que nunca conoció.

Aunque la figura materna desaparece físicamente desde el inicio de la película, su ausencia domina emocionalmente toda la historia.

La protagonista intenta reconstruirse mientras descubre que perder a una madre también significa perder parte de la propia identidad.

Más que buscar a su padre, da la impresión de que María está intentando entender quién es después de perder a su madre.

Dossier de ausencias (2024)

Dossier de ausencias (2024)

Dossier de ausencias (2024) Director: Rolando Díaz

Basada en hechos reales, Dossier de ausencias probablemente sea una de las películas más incómodas de toda esta lista.

La historia sigue el caso de Moraima Laseter Guzmán, una niña dominicana entregada en adopción a una familia extranjera y luego abandonada nuevamente en República Dominicana cuando apenas tenía 11 años.

Lo más duro de la película no es solo el abandono. Es la sensación de que Moraima nunca terminó de pertenecer a ningún lugar.

No hablaba español, sus padres biológicos vivían en pobreza extrema y terminó sobreviviendo prácticamente sola en una zona rural de Jarabacoa.

La película también muestra algo poco discutido en el país: las consecuencias humanas de los vacíos legales y las adopciones irregulares.

Y quizá eso es lo que hace que el documental golpee tanto.
No parece una historia lejana ni excepcional. Parece uno de esos casos que pudieron pasar desapercibidos durante años.

El impacto del caso real fue tan grande que terminó influyendo en reformas legales relacionadas con la protección de niños, niñas y adolescentes en República Dominicana.

Reinbou (2017)

Reinbou (2017)

Reinbou (2017) Director: David Maler

Con una estética poética y melancólica, Reinbou aborda el abandono y la fragilidad emocional de la infancia.

La historia sigue a un niño que vive rodeado de pérdidas, silencios y carencias afectivas.

La película muestra cómo la ausencia materna deja marcas invisibles que acompañan toda la vida.

Más que hablar directamente de madres, habla de los vacíos emocionales que dejan.

  1. Maternidad, conflicto generacional y heridas familiares
Madre: A dos centímetros de ti (2025)

Madre: A dos centímetros de ti (2025)

Madre: A dos centímetros de ti (2025) Directora: Desirée Díaz Silva

Una de las representaciones más intensas sobre maternidad intergeneracional en el cine dominicano reciente.

Helena regresa a Barahona después de diez años para intentar recuperar a su hija, quien ha sido criada por la abuela durante todo ese tiempo.

El reencuentro desata resentimientos acumulados, heridas abiertas y silencios familiares que nunca sanaron.

Desirée Díaz Silva construye un conflicto que probablemente muchas familias dominicanas entiendan demasiado bien: madres e hijas que se quieren, pero que llevan años acumulando silencios y resentimientos.

La película entiende algo profundamente humano: a veces las familias se aman, pero aun así se destruyen.

La nieta de mi abuela (2026)

La nieta de mi abuela (2026)

La nieta de mi abuela (2026) Directora: Tatiana Fernández Geara

Este documental íntimo analiza el legado emocional entre generaciones de mujeres.

A través de recuerdos familiares y conversaciones honestas, Tatiana Fernández Geara explora cómo los silencios, las heridas y las formas de amar pasan de madres a hijas y luego a nietas.

La película se siente muy personal, casi como una conversación familiar que alguien decidió grabar.

No necesita grandes conflictos externos porque toda la tensión vive dentro de la memoria familiar.

Habla de la soledad femenina, de la herencia emocional y del peso invisible que muchas mujeres cargan durante toda la vida.

Miriam miente (2018)

Miriam miente (2018)

Miriam miente (2018) Directores: Natalia Cabral y Oriol Estrada

Miriam miente retrata una forma distinta de maternidad: la maternidad controladora, obsesionada con las apariencias y atrapada en los prejuicios sociales.

Mientras organiza obsesivamente la fiesta de quince años de su hija, la madre de Miriam intenta mantener intacta una imagen de perfección burguesa.

Cuando descubre que el supuesto novio de su hija es negro, emergen el racismo silencioso y las tensiones de clase.

Lo interesante es que la madre de Miriam cree que está protegiendo a su hija, aunque muchas veces termine haciéndole daño.

Melodrama (2026)

Melodrama (2026)

Melodrama (2026) Director: Andrés Farías

Esta película rompe uno de los grandes tabúes culturales latinoamericanos: la idea de que una madre deja de tener deseos, emociones o vida propia después de criar hijos.

Sonia atraviesa un duelo emocional mientras intenta reconstruir su vida sentimental. Sin embargo, su hija adulta y amigos reaccionan con rechazo y juicio constante.

La película toca un tema del que casi no se habla: muchas veces los hijos adultos también terminan juzgando la vida emocional de sus madres.

Es una historia sobre libertad emocional, envejecimiento y dignidad femenina.

  1. Madres en contextos extremos
Carpinteros (2017)

Carpinteros (2017)

Carpinteros (2017) Director: José María Cabral

Aunque es conocida principalmente como una historia de amor carcelaria, Carpinteros también retrata una realidad poco mostrada en el cine: mujeres embarazadas y madres dentro del sistema penitenciario.

Las internas deben criar temporalmente a sus bebés en condiciones violentas y emocionalmente devastadoras.

La película muestra cómo incluso dentro de la cárcel las mujeres continúan cargando el peso emocional de la maternidad.

El amor maternal sobrevive incluso en los espacios más hostiles.

Bantú Mama (2021)

Bantú Mama (2021)

Bantú Mama (2021) Director: Iván Herrera

Una mujer extranjera perseguida por la policía encuentra refugio en Capotillo junto a varios niños huérfanos.

Poco a poco, sin planearlo, se convierte en su figura protectora.

Lo más interesante de Bantú Mama es que la película nunca intenta definir qué significa exactamente ser madre.

Simplemente muestra cómo el cuidado, el afecto y la protección también pueden construir una familia.

Al final, la película termina preguntándose qué significa realmente cuidar a alguien.

La cigüeña (2024)

La cigüeña (2024)

La cigüeña (2024) Director: Alejandro Andújar

Esta película aborda uno de los debates más complejos y polémicos de los últimos años: la gestación subrogada.

A través de mujeres vulnerables económicamente que alquilan sus vientres para familias adineradas, el filme explora las tensiones entre necesidad económica, apego emocional y maternidad biológica.

La película plantea preguntas incómodas:

¿Puede una madre separarse emocionalmente de un hijo después de llevarlo nueve meses en su cuerpo?

¿Dónde termina el contrato y dónde comienza el vínculo humano?

Niñas Escarlata (2026)

Niñas Escarlata (2026)

Niñas Escarlata (2026) Directora: Paula Cury

Probablemente una de las propuestas más duras y políticas sobre maternidad en el cine dominicano.

El documental analiza las consecuencias físicas y emocionales de la maternidad forzada en un país donde el aborto sigue completamente penalizado.

A través de testimonios reales, mujeres relatan embarazos inviables, riesgos médicos extremos y traumas psicológicos.

Más allá del debate político, la película deja claro el impacto físico y emocional que estas decisiones tienen sobre muchas mujeres.

  1. Madres, neurodivergencia y sacrificio emocional
Lo que siento por ti (2018)

Lo que siento por ti (2018)

Lo que siento por ti (2018) Director: Raúl Camilo

Basada en hechos reales, esta película contiene una de las representaciones más sensibles sobre maternidad y neurodivergencia en el cine dominicano.

Ana es una madre soltera que cría sola a sus hijos con autismo después de ser abandonada por su esposo.

La película funciona porque no convierte a Ana en una figura perfecta.

La vemos cansada, frustrada y sobrepasada muchas veces. Y eso hace que todo se sienta mucho más real.

Pero también retrata algo profundamente hermoso: la resistencia emocional de una madre que se niega a rendirse.

Muchas madres probablemente van a sentirse identificadas con el cansancio y la frustración que muestra la película.

Milly (2026)

Milly (2026)

Milly (2026) Directora: Leticia Tonos

La película biográfica sobre Milly Quezada explora no solo el ascenso de una estrella del merengue, sino también el peso emocional de ser madre mientras se vive constantemente de gira.

Entre escenarios, viajes y sacrificios, la película retrata la culpa materna y las complejas dinámicas familiares detrás del éxito artístico.

Muchas mujeres dominicanas se verán reflejadas en esa necesidad dolorosa de elegir entre el sustento económico y la presencia emocional.

Conclusión

El cine dominicano, una industria relativamente joven pero cada vez más madura y arriesgada, está transformando profundamente la manera en que entendemos la maternidad.

Ya no se limita a mostrar madres perfectas o eternamente sacrificadas. Ahora aparecen mujeres más reales: agotadas, confundidas, fuertes en algunos momentos y completamente rotas en otros.

Estas películas hablan de pobreza, violencia, racismo, abandono, migración, trauma y supervivencia. Pero también hablan de amor.

Un amor imperfecto, cansado y profundamente humano.

Y quizá ahí está lo más interesante de todas estas películas: hablan de maternidad, sí, pero también de cómo vivimos, sobrevivimos y nos relacionamos en República Dominicana.

Porque en cada madre retratada en pantalla existe también una parte de la historia social del país.

Continue Reading

Artículos

¿Cuáles películas ver en el VI Festival Hecho en RD 2026?

Foto del avatar

Published

on

VI Festival Hecho en RD 2026

Lo más prometedor: ¿Qué más puedes hacerme?, La corta vida de las flores, los documentales Milvio y Aquella primavera, Bajo el mismo sol y Melodrama. El evento inicia el próximo 28 de mayo en el Downtown Center.

SANTO DOMINGO. – Se acerca el momento de apertura del VI Festival Fine Arts Hecho en RD y, como para el público será imposible ver las 38 producciones de la cartelera (16 largometrajes y 22 cortos), es una tarea fundamental del crítico orientar en torno a las propuestas que presentan las mayores credenciales de calidad cinematográfica.

Esta selección evidencia que el festival ha dejado de ser únicamente una plataforma de exhibición para consolidarse como el termómetro definitivo de las corrientes estéticas del país, donde el riesgo formal, el valor del documento histórico y la madurez interpretativa son los verdaderos protagonistas de la pantalla.

Entre los 16 largometrajes programados, destacan varios títulos por su altísima proyección de calidad y su evidente búsqueda de un lenguaje autoral riguroso, distanciado de las fórmulas estrictamente comerciales. Con producciones que desafían la mirada convencional, esta edición se erige como el testimonio de que nuestro cine ha dejado de ser una promesa para convertirse en una contundente realidad.

La inauguración oficial será el jueves 28 de mayo con el filme ¿Qué más puedes hacerme?, y la clausura, el miércoles 3 de junio, estará a cargo de La corta vida de las flores, un drama de Pablo Lozano.

El festival es montado por Caribbean Cinemas, con el auspicio principal de la empresa de telecomunicaciones Altice, que lo ha apoyado desde su nacimiento en 2021, bajo la dirección general de Zumaya Cordero por Caribbean Cinemas y el patrocinio principal de Altice.

La sexta edición del festival evidencia la consolidación del drama social e intimista, una mayor presencia del documental de memoria histórica, el crecimiento de las directoras y las narrativas femeninas, una reducción de la comedia comercial tradicional y un incremento notable del cine de búsqueda estética.

Lo imperdible

Para orientar en la clasificación de “imperdible”, nos guiamos por la calidad autoral de los directores, el balance crítico de su filmografía, la consistencia de sus talentos interpretativos y la cualificación de sus guionistas; elementos que arrojan indicios claros de lo que es digno de nuestro tiempo en la sala oscura.

¿Qué más puedes hacerme?

Ficción. El director Félix Germán echa mano de Yasser Michelén, Marta González y Dalisa Alegría para narrar la vida de Eugenio, un poeta marcado por profundas pérdidas personales y el abandono. Tras sufrir un accidente que altera drásticamente su realidad y lo lleva a habitar los márgenes sociales como un vagabundo, encuentra una vía de redención a través del amor y la compasión.

Félix Germán pertenece a la generación de realizadores y hombres de teatro que han elevado el nivel interpretativo del cine dominicano. Germán revalida aquí su inclinación por dramas de fuerte calado psicológico y densidad lírica, donde el uso de la figura del poeta funciona como vehículo para explorar la vulnerabilidad humana. Su dirección apunta a un cuidado estético riguroso y a un manejo de actores de corte intimista, un sello persistente en la filmografía del realizador.

La corta vida de las flores

Ficción. Pablo Lozano —quien nos entregó el documental De Sicilia a Santo Domingo—, proveniente del área de producción de notables películas de autor como Candela y Pepe, ofrece su primer proyecto cinematográfico de ficción. Para ello, apela a un elenco estelar: Héctor Aníbal, Judith Rodríguez, Lidia Ariza, Yasser Michelén e Isabel Spencer, construyendo un drama de corte romántico y existencial que entrelaza la fragilidad de las relaciones afectivas con metáforas sobre la fugacidad del tiempo.

Lozano propone una puesta en escena de atmósfera sugerente. La conjunción de Judith Rodríguez y Héctor Aníbalasegura una intensidad dramática donde el subtexto y los silencios pesan tanto como el diálogo, consolidando un cine que confía plenamente en la madurez interpretativa y en la poética visual.

Milvio

Este documental, dirigido por Milbert Pérez, se enfoca en la vida y obra de Milvio Pérez, uno de los principales fotógrafos de la Revolución Constitucionalista de 1965, constituyéndose en una pieza fílmica de alto valor artístico e histórico. El trabajo permite al espectador adentrarse en la labor de un testigo excepcional, gracias a quien se registró la memoria gráfica de la gesta patriótica.

El personaje y el tema escogidos por el director están fuera de cuestionamiento por su peso histórico indudable, logrando transmitir con fuerza estética una verdadera clase de historia de la República Dominicana, documentalmente sostenida.

Aquella primavera

Documental (Mayra Poueriet). Es una búsqueda por reconstruir lo que se desvanece: los recuerdos personales de una combatiente y la memoria colectiva de un país que, por décadas, minimizó la participación de la mujer en su historia armada y política. Por medio de testimonios íntimos, el filme rescata una verdad relegada y abre un diálogo intergeneracional sumamente necesario sobre el olvido, la resistencia de género y la urgencia de recordar. Esta es la única de las producciones que hemos visto.

Bajo el mismo sol

Este largometraje de ficción, dirigido por Ulises Porra, es un drama de carácter histórico y social que explora las tensiones fronterizas y la identidad cultural en la isla, estructurado bajo una mirada analítica que desafía los discursos convencionales.

La trama nos sitúa en 1819, donde un joven heredero español, una tejedora china y un desertor haitiano luchan por encontrar su lugar y su humanidad en el tenso cruce de culturas del Caribe colonial, mientras se embarcan en la ambiciosa empresa de establecer una fábrica de seda en pleno corazón de La Española.

El cine de Ulises Porra destaca por su precisión técnica y su compromiso ético ante realidades complejas. Al ser una coproducción entre República Dominicana y España, se percibe una ambición estilística internacional que prioriza la hondura del conflicto humano por encima de los maniqueísmos.

Melodrama

Dirigida por Andrés Farías, nos presenta a Sonia, una viuda dominicana que se ve obligada a vender la casa de toda su vida para mudarse a un pequeño apartamento frente al mar Caribe. La transición la abruma, pero todo cambia cuando conoce a Aimé, un obrero haitiano que trabaja en el edificio vecino en construcción.

Sonia y Aimé entablan una fuerte conexión y comienzan una relación amorosa a la cual su entorno se opondrá. Se trata de una propuesta que subvierte los códigos tradicionales del género dramático caribeño para sumergirse en una estética estilizada, nocturna y marcadamente urbana, donde los personajes deambulan entre el desencanto y el deseo.

Andrés Farías, director de Candela (2020), uno de los títulos fundamentales de la filmografía dominicana, reconocido por su estilo visual audaz, utiliza el concepto del melodrama de forma irónica y deconstructiva, apoyado en una cuidada dirección de arte y un uso expresivo de la iluminación cromática que sitúa al filme en los terrenos del cine de autor más vanguardista de la región.

Continue Reading

Trending

Cine Dominicano.com © 2026. Todos Los Derechos Reservados