Cine Dominicano
“Milly, Queen of Merengue” clausura el IFF Panamá 2026 con la historia de Milly Quezada
La historia de Milly Quezada, una de las voces más emblemáticas del merengue y figura clave de la música latina, llegará al cine con “Milly, Queen of Merengue”, la nueva película de la directora dominicana Leticia Tonos, que tendrá el honor de clausurar la 14ª edición del Festival Internacional de Cine de Panamá (IFF Panamá) este 12 de abril.
El largometraje retrata el ascenso de Milly Quezada desde sus primeros años de lucha junto a su familia hasta convertirse en la legendaria “Queen of Merengue”, construyendo una carrera marcada por la migración, la perseverancia, la música y el orgullo cultural.
Una historia de familia, migración y música
La película sigue a Milly Quezada en una etapa decisiva de su vida, cuando deja la República Dominicana junto a su familia para empezar de nuevo en el Nueva York de los años 70. En medio de una nueva realidad marcada por las exigencias del exilio, el choque cultural y las dificultades de la vida inmigrante, Milly encuentra en la música un camino para abrirse paso.
Instalada en Washington Heights, y bajo la disciplina de su padre, la artista comienza a construir junto a sus hermanos y hermana el proyecto musical que terminaría llevándola a la cima del merengue.
Ese recorrido no solo la transformó en una estrella de la música tropical, sino también en una referencia cultural para varias generaciones de latinos dentro y fuera del Caribe.
Leticia Tonos apuesta por su proyecto más ambicioso
Con “Milly, Queen of Merengue”, Leticia Tonos se adentra por primera vez en el terreno del musical biográfico, ampliando el registro de una carrera ya consolidada dentro del cine dominicano.
La directora es reconocida por películas como “La hija natural”, “Cristo Rey” y “Mis 500 Locos”, obras con las que representó a la República Dominicana en la carrera hacia el Oscar. En esta ocasión, Tonos apuesta por una historia profundamente ligada a la identidad caribeña, donde la música se convierte en columna vertebral del relato.
Para la cineasta, el merengue no es solo un género musical, sino una expresión cultural cargada de historia, resistencia y transformación social.
Más que una artista: el retrato de una mujer que desafió su época
Uno de los elementos más potentes de la película es que no se limita a repasar la carrera artística de Milly Quezada, sino que también pone el foco en su experiencia como mujer inmigrante dentro de una industria y una sociedad marcadas por el machismo.
La historia muestra cómo la artista tuvo que abrirse paso en un contexto donde las barreras no eran únicamente económicas o culturales, sino también profundamente sociales y de género.
En palabras de Leticia Tonos, lo más impactante de revisitar la historia de Milly es descubrir que muchos de los obstáculos que enfrentó hace más de cinco décadas siguen presentes hoy, e incluso se han intensificado en algunos contextos para la comunidad latina.
Sandy Hernández interpreta a Milly Quezada
Para encarnar a la artista, la producción eligió a la actriz dominico-estadounidense Sandy Hernández Cross, quien asumió el reto de dar vida a una figura tan querida y reconocida por el público latino.
La búsqueda del personaje principal no se resolvió mediante un casting abierto tradicional, sino a través de un proceso más específico enfocado en perfiles teatrales y talentos con capacidad escénica integral. Tras varios meses de exploración, Sandy Hernández apareció como una elección natural por su fuerza interpretativa, su presencia frente a cámara y su expresividad corporal.
Aunque inicialmente su experiencia en el canto era limitada, el trabajo de preparación, ensayos y entrenamiento le permitió asumir con solidez las exigencias actorales, vocales y coreográficas del papel.
Milly Quezada estuvo involucrada en todo el proceso
La película cuenta además con la participación directa de Milly Quezada como productora ejecutiva, un elemento que aporta autenticidad y cercanía a la construcción del personaje y de su historia.
Según ha explicado Leticia Tonos, la cantante estuvo presente durante distintas etapas del desarrollo del proyecto, desde la escritura del guion hasta las sesiones de grabación, aportando observaciones, memoria emocional y detalles fundamentales para mantener la verdad del relato.
La directora ya había colaborado previamente con la artista en la película “Juanita” (2018), lo que ayudó a construir la confianza necesaria para llevar su vida al cine en forma de biopic musical.
La música como motor narrativo
Uno de los desafíos centrales de la película fue el trabajo con los derechos musicales y la elaboración de una banda sonora capaz de honrar el legado de Milly Quezada con el nivel de exigencia que merece una producción de esta naturaleza.
Para ello, el equipo trabajó junto a Allan Leschhorn y Janina Rosado, esta última ampliamente reconocida por su trabajo junto a Juan Luis Guerra y por su trayectoria como directora musical galardonada con el Latin Grammy.
El objetivo fue que la música no funcionara únicamente como acompañamiento, sino como una herramienta narrativa capaz de sostener la emoción, el conflicto y la evolución de la protagonista.
Coreografía, emoción y puesta en escena
A nivel visual, “Milly, Queen of Merengue” también apostó por construir un lenguaje propio desde la coreografía y el movimiento. Junto al coreógrafo Eric Guzmán y el director de fotografía PJ López, la película desarrolló secuencias donde la danza no se limita a ilustrar la música, sino que ayuda a contar lo que sienten y atraviesan sus personajes.
Ese enfoque permite que el filme se mantenga conectado con la energía del merengue, sin caer en una representación meramente decorativa o superficial del género.
Una película con identidad latina y resonancia actual
Aunque el tono de la película es luminoso, musical y emocionalmente cercano, el trasfondo de la historia aborda temas profundamente actuales: migración, identidad, memoria, familia, orgullo cultural y el lugar de la comunidad latina dentro de Estados Unidos.
Lejos de ser solo una celebración de la fama, “Milly, Queen of Merengue” se perfila como una película sobre resistencia, pertenencia y legado, en un momento donde las narrativas latinas siguen reclamando más espacio y representación dentro del cine internacional.
Producción y respaldo internacional
Además de Milly Quezada, la película cuenta con Leslie Cohen —exejecutiva de The Mediapro Studio— como productora ejecutiva, junto a Rose Marie Vega, fundadora y presidenta de RMVISTAR, y Daysi Cruz Cid, de Morgana Studios.
El proyecto ha sido destacado por su capacidad para celebrar el legado de una figura esencial de la música latina, al tiempo que construye una historia con potencial de conexión internacional.
IFF Panamá 2026
El Festival Internacional de Cine de Panamá (IFF Panamá) se celebra del 9 al 12 de abril de 2026, y la elección de “Milly, Queen of Merengue” como película de clausura confirma el interés creciente por historias latinas con identidad propia, alcance internacional y fuerte arraigo cultural.
Crédito / Fuente
Nota basada en el artículo original publicado por Variety, escrito por Anna Marie de la Fuente.
Artículo original: https://variety.com/2026/film/global/iff-panama-milly-queen-of-merengue-spins-a-tale-of-grit-1236706685/
Cine Dominicano
“Los Pasos del Tiempo” llegará a los cines para contar la historia del ballet dominicano
Santo Domingo.- La historia de la danza clásica en República Dominicana llegará a las salas de cine con “Los Pasos del Tiempo”, un largometraje documental dirigido por Óliver Olivo que recupera la trayectoria de tres mujeres fundamentales para el desarrollo del ballet dominicano: Herta Brauer, Magda Corbett y Clara Elena Ramírez.
La película, que tendrá su estreno en cines el jueves 17 de septiembre de 2026, propone una mirada diferente a la evolución de esta disciplina artística. En lugar de limitarse a reconstruir los acontecimientos mediante fotografías, documentos y entrevistas, el documental utiliza el movimiento y la danza como parte esencial de su lenguaje cinematográfico.
La investigación recorre varias décadas de la historia del ballet en el país. El punto de partida se encuentra en la década de 1940, con la llegada y el trabajo de la profesora austríaca Herta Brauer, para luego continuar con la influencia de la maestra húngara Magda Corbett, conocida como “Madame”.
El relato también se detiene en Clara Elena Ramírez, cuya labor durante la década de 1960 representó una etapa determinante para la formación de bailarines y la consolidación de la danza clásica en República Dominicana.
Uno de los capítulos importantes de esta historia está relacionado con Ballet Concierto Dominicano, institución fundada en 1981 por Carlos Veitía, junto a Carmen Heredia, Olga García y Andrés Vázquez. Desde 1989, Veitía permanece al frente de la institución, que ha continuado formando generaciones de bailarines dominicanos.
Una historia contada desde el movimiento
Uno de los principales elementos diferenciadores de “Los Pasos del Tiempo” es la decisión de utilizar la danza como hilo conductor de la narración.
Las coreografías de Carlos Veitía, junto a la participación de bailarines de Ballet Concierto Dominicano, permiten recrear distintos períodos y acontecimientos vinculados al desarrollo del ballet en el país.
La propuesta combina así investigación histórica, actuación y performance, buscando que acontecimientos pertenecientes al pasado puedan ser representados a través del cuerpo y el movimiento.
El proyecto comenzó a desarrollarse durante la pandemia y acumuló cerca de cuatro años de trabajo, incluyendo más de dos años de investigación documental y periodística. Durante ese proceso fueron revisados fotografías, archivos de prensa y materiales inéditos relacionados con la historia de la danza dominicana.
La investigación también establece una conexión entre la evolución del ballet dominicano y los acontecimientos políticos y sociales que marcaron las diferentes épocas abordadas por la película.
Las protagonistas históricas son llevadas a la pantalla a través de las actuaciones de Patricia De León, Marinella Sallent e Inés García de Preado, mientras que el proyecto reúne además a otras figuras vinculadas con su realización.
Una memoria que llega al cine
Con una duración de 93 minutos, “Los Pasos del Tiempo” busca convertirse en un registro audiovisual de una parte fundamental de la historia cultural dominicana.
La producción está a cargo de la Fundación Ballet Concierto Dominicano, bajo la casa productora POB Films. El equipo creativo incluye a Claudia Galeano en el guion, César Zayas en la fotografía, Francisco Montás en la edición y Junior Basurto Lomba en la música original, además de las coreografías de Carlos Veitía.
Los detalles de la producción fueron presentados durante una rueda de prensa celebrada en el Café Bar Juan Lockward del Teatro Nacional Eduardo Brito, con la participación de Carlos Veitía, la directora de Ballet Concierto Sarah Esteva y las actrices Marinella Sallent, Patricia De León e Irmgard Despradel.
El documental también fue presentado en el Centro León, donde se destacó su acercamiento a la memoria de la danza y su relación con la identidad cultural dominicana.
Más que recuperar una historia que pertenece al pasado, “Los Pasos del Tiempo” plantea una reflexión sobre la manera en que el legado de aquellas primeras maestras continúa presente en los escenarios y en las nuevas generaciones de bailarines.
Datos de la película
- Título: Los Pasos del Tiempo
- Director: Óliver Olivo
- Género: Documental
- Duración: 93 minutos
- Estreno: 17 de septiembre de 2026
- Clasificación: Todo público
- Productora: POB Films
- Producción: Fundación Ballet Concierto Dominicano
- Guion: Claudia Galeano
- Fotografía: César Zayas
- Edición: Francisco Montás
- Música original: Junior Basurto Lomba
- Coreografías: Carlos Veitía
Con “Los Pasos del Tiempo”, la historia del ballet dominicano encuentra en el cine una nueva manera de preservar la memoria de quienes ayudaron a construir esta disciplina artística en República Dominicana.
Cine Dominicano
“Huellas de mi Quisqueya” abre su quinta edición para contar las historias de la diáspora dominicana
Por Marc Mejía
El concurso organizado por el Instituto de Dominicanos y Dominicanas en el Exterior (INDEX) invita a dominicanos residentes fuera del país a contar, en apenas 60 segundos y utilizando únicamente un teléfono celular, qué significa para ellos mantener viva su dominicanidad. La convocatoria estará abierta hasta el 9 de noviembre de 2026 y entregará premios de hasta US$5,000.
Santo Domingo.- ¿Qué queda de República Dominicana cuando un dominicano se marcha a vivir a otro país? Puede ser una receta que continúa preparando, una palabra que cambia cuando habla con los suyos, una canción, una costumbre familiar o simplemente una manera particular de mirar el lugar de donde viene.
Esas pequeñas historias son precisamente las que busca “Huellas de mi Quisqueya”, el concurso de cortometrajes dirigido a la diáspora dominicana, que este 8 de septiembre de 2026 abrió oficialmente la convocatoria de su quinta edición.
La iniciativa es desarrollada por el Instituto de Dominicanos y Dominicanas en el Exterior (INDEX), en colaboración con la Dirección General de Cine (DGCINE) y Caribbean Cinemas, y con el auspicio del Banco BHD. Su propósito es utilizar el audiovisual como una forma de mantener el vínculo entre quienes viven fuera del país y sus raíces, al tiempo que proyecta la cultura dominicana hacia otros territorios.
La presentación reunió a representantes de las instituciones vinculadas al concurso, miembros de la industria cinematográfica, representantes diplomáticos y de las comunidades dominicanas en el exterior.
Un minuto para contar qué significa ser dominicano
El tema de “Huellas de mi Quisqueya 2026” será la dominicanidad.
El reto consiste en contar una historia completa en 60 segundos, utilizando exclusivamente un teléfono celular. No se permiten cámaras profesionales y el trabajo deberá haber sido realizado durante 2026 y fuera de República Dominicana. Si la pieza utiliza un idioma diferente al español, deberá incluir subtítulos en español.
La convocatoria mantiene dos categorías: Cineastas, dirigida a profesionales y semiprofesionales, y Amateur, para creadores por pasión o personas que quizás nunca antes se habían animado a participar en un concurso audiovisual.
Durante el lanzamiento, Yasmara Mejía, encargada del Departamento de Promoción Cultural, Educativa, Deportiva y Social del INDEX, presentó las bases y la dinámica de esta quinta edición, explicando los requisitos, el proceso de inscripción y las condiciones que deberán cumplir los participantes.
Mejía también motivó a los dominicanos residentes en el exterior a aprovechar la convocatoria para contar sus propias experiencias y mantener viva su conexión con el país a través del audiovisual. En ediciones anteriores, el concurso ha recibido trabajos realizados por dominicanos residentes en lugares tan diversos como Estados Unidos, Japón y Corea, entre otros países.
Premios de hasta US$5,000
En la categoría Cineastas, los premios serán:
- Primer lugar: US$5,000
- Segundo lugar: US$3,000
- Tercer lugar: US$1,500
Mientras que en la categoría Amateur se entregarán:
- Primer lugar: US$2,500
- Segundo lugar: US$1,500
- Tercer lugar: US$1,000
La convocatoria permanecerá abierta hasta el 9 de noviembre de 2026 a las 6:00 p. m., hora de República Dominicana, mientras que la premiación está prevista para diciembre de 2026.
Los interesados podrán consultar las bases, completar el formulario y subir su cortometraje a través de www.index.gob.do/huellasdemiquisqueya.
De un celular a una sala de cine
Uno de los atractivos del concurso es que los cortometrajes ganadores y las menciones seleccionadas tendrán la oportunidad de proyectarse en salas de Caribbean Cinemas.
Además, esos trabajos pasarán a formar parte del acervo cultural nacional de la Cinemateca Dominicana, convirtiendo historias creadas desde la diáspora en parte de la memoria audiovisual del país.
Durante la presentación, Zumaya Cordero, directora general de Caribbean Cinemas y miembro del jurado, destacó el valor de que jóvenes dominicanos que viven fuera del país puedan encontrar en el cine un espacio para mostrar sus trabajos y mantener una conexión con República Dominicana. También señaló que participantes de ediciones anteriores posteriormente han llegado al país para integrarse a proyectos cinematográficos.
El director y productor Tuto Guerrero, nuevamente miembro del jurado, resaltó cómo los cortometrajes permiten conocer el país desde la mirada de quienes viven lejos de él y valoró especialmente la sensibilidad que suele aparecer en los trabajos de la categoría Amateur.
Por su parte, Celines Toribio, viceministra para las Comunidades Dominicanas en el Exterior y directora ejecutiva del INDEX, habló desde su propia experiencia viviendo durante décadas fuera de República Dominicana y destacó esas pequeñas cosas que mantienen viva la identidad: los sabores, la música, la cultura, los valores y los recuerdos familiares.
Con su quinta edición, “Huellas de mi Quisqueya” vuelve a convertir el teléfono celular en una herramienta para que los dominicanos dispersos por el mundo puedan contar, desde su propia mirada, qué significa seguir sintiéndose parte de República Dominicana.

